Tags:

Nández ya se hace un lugar en Boca

Nández gritó su gol en La Bombonera.
Nández ya se hace un lugar en Boca

El uruguayo ya empieza a demostrar porque se fijaron en él. Nández ya se hace un lugar en Boca y avisa: «Yo le pego a todo lo que se mueve y para pasarme, tienen que pasarme completo».

Nahitan Michel Nández, ya todo un bostero de ley, recibió al Diario Olé en el hall principal del Hotel Boca como si ese sitio teñido de azul y oro fuera lo que en definitiva es: su hogar. “Acá no hay modo de no aprenderse la historia del club, je”, bromea sonriente el uruguayo de 21 años que encandiló al Mundo Boca por su empuje, sus huevos, su garra charrúa, y sobre todo sus “trancadas” con la cabeza al mejor estilo Quique Hrabina.

Es el día después de su estreno en la Bombonera. El día después de ese remate seco a más de 90 kilómetros que decoró la goleada ante Godoy Cruz. Es el día después de su primera tarde de gloria con la camiseta de Boca.

Nández se hizo querer antes de llegar por sus famosas trancadas y, después de su primer gol, va por más.

¿Sueño cumplido?
-Sí, fue una tarde ideal por todo y para todos. Cuando llegué dije que soñaba con meter un gol en la Bombonera y lo pude cumplir. Cuando me quedó la pelota frente al arquero no dudé un segundo: era pegarle lo más fuerte posible tratando de que no se fuera a la mierda. Y entró. Una locura.

¿Tenés idea qué significa tu nombre? No aparece ni en Google.
-La historia oficial es que mis viejos se fueron de vacaciones, escucharon a una mujer que llamaba a un nene con ese nombre y me lo pusieron. Ahora: qué significa o de dónde viene, no tengo ni la menor idea. Pero está bueno, qué se yo, no hay muchos.

Fuiste enganche, volante por derecha, por el medio… ¿Dónde te sentís más cómodo?
-Todas las formativas las hice como 10. Me inicié en Atlético Fernandino de Maldonado, pasé un año a Atenas y otro par por Ituzaingó, hasta llegar a Peñarol, donde me convertí en volante de marca. Fue una transformación rara, porque cuando llegué no tenía idea de cómo marcar a un rival y ahora le pego a todo lo que se mueve, ja. Alvaro Regueira, el técnico de la 4ª de Peñarol, me paró de 5, la posición que más me gusta, aunque de 8 también me sienta bien.

¿Cómo se hace para llegar a ser capitán de Peñarol con 21 años?
-Al llegar había muchos referentes que al tiempo se fueron yendo y yo quedé como uno de los más viejos por más que todavía era un pibe. El técnico me dio la confianza para guiar al grupo y creo que pude hacerlo bien pese a que estaba en uno de los clubes más grandes de América. Peñarol es como Boca acá: siempre hay que dejar todo y lograr títulos. Son ganadores, coperos, los hinchas te piden garra y sacrificio.

Se ve que la tenés clara con el paladar del hincha de Boca.
-Es que allá miraba mucho a Boca y sé que es un club con las mismas características. Tal vez eso me ayude a adaptarme un poco más rápido.

Cuando aún no se había resulto tu pase se viralizó en las redes una imagen tuya tirándote a trabar con la cabeza y la gente de Boca te tomó cariño enseguida.
-Sí, fue muy loco que los hinchas me mandaran mensajitos pidiendo que viniera y tal vez no me conocían tanto como jugador. No manejo mucho las redes sociales. Tengo algunas cuentas abiertas, pero nunca fui de prestarles mucha atención. Aunque sí estuve al tanto de los comentarios por esa jugada y me reía.

Vimos varias trabadas con la camiseta de Peñarol. ¿Eras de hacerlo seguido?
-Fueron varias veces, pero en jugadas puntuales, casuales. No es que uno ve llegar a un rival y se tira de cabeza a propósito. Pero yo siempre defiendo lo mío y para pasarme tienen que pasarme completo. Yo no me dejo pasar así nomás. Y al hincha de Boca y al de Peñarol les emociona mucho esas cosas. Así que si se puede dar, me gustaría trabar con la cabeza en la Bombonera. Ya me va a quedar alguna…

Tabárez, tu DT en la selección, llegó a dirigirlo en Boca. ¿Qué cuenta?
-Él dirigió a Boca y fue campeón acá. Es una referencia para todos los uruguayos que llegamos a Boca. Debe estar muy feliz.

¿Qué fue lo que más te sorprendió del Mundo Boca?
-Ya sabía lo que era Boca por lo que veía por la tele y por lo que decía la gente. Pero ya los primeros días en Buenos Aires me di cuenta de la pasión de sus hinchas. En todos lados se habla de fútbol y en todos lados se habla de Boca. El barrio también es hermoso, colorido, y está lleno de turistas. Pero lo más lindo que tiene es la pasión de la gente.

Sábado en cancha de Vélez. Último minuto y se escapa un rival en velocidad…
-Olvidate: me tiro a trabar con la cabeza.