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Lo peor fue la defensa

Lo peor fue la defensa

El 1-3 en el superclásico evidenció una muy floja actuación colectiva del equipo de Guillermo. Lo peor fue la defensa que tuvo muchos errores. Benedetto el único que intentó.

Lo peor fue la defensa

Una derrota y muchos apuntados. El Superclásico dejó demasiados aspectos negativos para Boca. Y a la hora de las críticas, los hinchas le apuntan a la defensa.

River metió dos goles en pocos minutos y el equipo quedó en evidencia en el retroceso. Peruzzi queda expuesto en el primer gol, cuando Martínez remata a sus espaldas. Y también en el segundo, al no volver rápido a marcar.

Lo mismo ocurre con los centrales. Vergini estuvo lento y sin reacción, e Insaurralde llegó tarde siempre.

Agustín Rossi: Tuvo un trabajo discreto. Evitó dos goles, pero no estaba bien parado en el 1 a 0, y le faltó algo de reacción en el 2-0. Nada que hacer en el 3 a 1.


Gino Peruzzi: Otra actuación decepcionante. Le ganaron la espalda toda la tarde, calculó muy mal en el gol del Pity Martínez y volvió a cometer el mismo error conceptual que en el superclásico de diciembre, cuando le regaló un gol al River al despejar de cabeza hacia el medio.

Santiago Vergini: Jugó nervioso toda la tarde. Un mal pase suyo derivó en la jugada del 2 a 0. La pelota le quemaba cuando la tenía en los pies y a pesar de medir 1,92m, perdió casi todas las pelotas aéreas divididas con Driussi, que mide 15 centímetros menos.

Juan Manuel Insaurralde: Empezó muy mal y terminó apagando incendios provocados por su compañero de zaga.

Frank Fabra: El colombiano fue pura actitud, entrega y amor propio. Por el costado izquierdo fue protagonista en varias ocasiones de situaciones de gol, y hasta pudo convertir, en una jugada que terminó con el reclamo generalizado por un supuesto penal de Batalla, que no fue.


Pablo Pérez: Se esperaba mucho más de él. Pero se lo vio demasiado impreciso en los pases, en los pocos tramos del partido en los que tuvo contacto con el balón. Lo positivo: controló su vehemencia y sus reclamos al árbitro. Fue reemplazado.

Fernando Gago: El hombre que hizo ilusionar a todo Boca con ese gol agónico que marcó, con la complicidad de Batalla, en el final del primer tiempo, fue el mismo que derrumbó el sueño del empate con un pase impreciso que interceptó Fernández, y que terminó con el 3 a 1 de Driussi. Bien bloqueado por Ponzio, sus apariciones fueron a cuentagotas, y el equipo xeneize lo sintió.

Rodrigo Bentancur: En su despedida del club cumplió una de sus peores tareas. Aún cuando su técnica sea indiscutible, todavía le falta para consolidarse. Tuvo dos situaciones claras frente al arco, y en ambos casos desvió muchísimo su remate.


Cristian Pavón: Su velocidad y desborde se convirtieron en barullo y falta de claridad. Dueño de una pegada de media distancia envidiable, apenas pateó al arco.

Darío Benedetto: El mejor futbolista de Boca ante River. Buscó espacios toda la tarde, y supo jugar el duelo que le propuso Maidana, en el que por momento fue vencedor y en otros, vencido. Desaprovechó una jugada inmejorable, que hubiese sido el 2 a 2, al cabecear por arriba del travesaño una pelota que le quedó servida en el área chica.

Ricardo Centurión: Sus ganas y su esfuerzo por llegar a este partido le jugaron una mala pasada. Apuró su recuperación y terminó llegando con lo justo en lo físico. El isquiotibial derecho dijo basta cuando apenas se jugaban 14 minutos en la Bombonera. Su presencia desde el arranque era un riesgo compartido con el cuerpo técnico. La apuesta salió mal.

Walter Bou: Ingresó por Centurión y tardó demasiado en encontrar un lugar en la cancha. Al ser un Nº 9 de área, se superpuso demasiado con Benedetto. Su fuerte remate, casi sobre la hora, lo encontró a Batalla bien parada en el medio del arco.