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El rendimiento Xeneize

El rendimiento Xeneize

En la victoria de Boca en San Juan hubo actuaciones sobresalientes y los altibajos de siempre. Repasamos el rendimiento xeneize contra San Martín.

El rendimiento Xeneize

Boca logró una importantísima victoria en San Juan para poder mantener la punta soledad del Campeonato. Los rendimientos variaron entre muy buenos y buenos. Porque tuvo que sufrir sobre el final del partido y tuvo altibajos que se vieron en partidos pasados.

DEFENSA

La zona defensiva en esta oportunidad tuvo un partido correcto, se mostró más sólida que ante Talleres, aunque sufrió de arriba.

Recibió dos goles por esa vía. Uno a los 34’ y otro a los 42’ del segundo tiempo, cuando el resultado ya estaba 2-0. El primero, bien anulado por offisde, y al ratito Dening conectó un corner también ante la marca frágil de Bentancur.

Gino Peruzzi: Se lo notó más atento en sus decisiones defensivas. En ataque fue otra vez importante con sus subidas.
Santiago Vergini: Sobrio en lo individual, perdido en el juego colectivo de la última línea. Perdió demasiado tiempo para acomodarse un botín que se le había salido.
Juan Insaurralde: Al igual que Vergini, correcto en lo individual, desorientado en el juego de bloque.
Jonathan Silva: Con demasiado trabajo, no tuvo participación activa en ataque.


VOLANTES

El mejor de los tres medios fue Gago. Pero el aspecto negativo de estos tres volantes es que cuando Boca se pone en ventaja, los rivales comienzan a atacar y la zona media es un lugar de tránsito, para llegar a una defensa desprotegida y endeble, que no brinda seguridad.

Pablo Pérez bajó su nivel. Bentancur lo subió. Pero el problema es que son volantes de cualidades similares, con buenos pases ofensivos, pero sin rigor para la marca.

Fernando Gago volvió a administrarlo todo desde el medio campo, con pases filtrados entre líneas o abriendo hacia los costados. Incluso, le sumó más marca a su juego y fue seis veces al piso a disputar, y ganar, pelotas divididas.


DELANTEROS

El ataque de Boca es lo mejor del equipo. Por partido suma chances de gol innumerables con el tridente. Falta concretar y no desperdiciar tanto.

Ricardo Centurión demostró una vez más que es uno de esos jugadores que marcan la diferencia. Sin embargo, cuando abusa de los firuletes y provoca a sus rivales, pierde efectividad.

Darío Benedetto padeció la falta de juego asociado que exhibió Boca. La única clara se le fue arriba del travesaño. De todos modos, buscó, se mostró, generó espacios, marcó, anticipó, ganó casi siempre en el juego aéreo y hasta metió una asistencia exquisita con la cara externa de su botín derecho para que Centurión anote el 2 a 0.

Y finalmente Cristian Pavón, que marcó un golazo, pero antes y después, hizo todo mal. Perdió pelotas de manera inexplicable y las pocas veces que logró desbordar a su rival terminó mal la jugada.