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El fanatismo de Junior Benítez

fanatismo de Junior Benítez

«El sueño de todo hincha es jugar en el club que uno ama y yo lo estoy cumpliendo», declaró el refuerzo de Boca demostrando un poco el fanatismo de Junior Benítez por vestir la camiseta azul y oro.

El fanatismo de Junior Benítez

Oscar Junior Benítez llegó a Boca por pedido expreso de Guillermo Barros Schelotto, quien no sólo lo conocía futbolísticamente por haberlo dirigido en Lanús sino que además era consciente del fanatismo del jugador por el Xeneize, algo que se encarga de dejar en claro de manera constante incluso con chicanas a River pese a ni siquiera haber debutado con la camiseta auriazul de manera oficial.

«Mi viejo es hincha de Boca y nos hizo fanáticos a todos. En casa somos todos bosteros, no hay ningún gallina», declaró en charla con el diario Olé.

Luego agregó: «Cuando mi papá era más joven venía mucho a la cancha con mis hermanos, y yo me quedaba en casa porque era chiquito. Después crecí y empecé a venir solo».

El jugador que se desempeña como extremo por izquierda tanto como volante, relató que su fanatismo por Boca no se reducía a sólo mencionarlo sino que iba a la cancha y hasta cantaba las canciones de y con la barra: «Me gustaba ir al sector de La Doce, así que solía ir así. Más adelante me tocó jugar en La Bombonera con Lanús, pero no va a ser igual jugar con la de Boca en un torneo. Ojalá eso pase pronto».

Benítez, de 24 años, llegó a Boca en enero y rápidamente mostró sus condiciones con goles en las prácticas.

Antes del desembarco había acordado de palabra con Lanús la renovación de su vínculo hasta que un llamado cambió todo«Me puse muy contento cuando me llamó Guillermo. Es una alegría enorme que vuelva a depositar su confianza en mí y espero aprovecharla al máximo. Él sabía que yo soy hincha, así que le estoy doblemente agradecido, aunque para ganarme un lugar voy a tener que demostrar como todos mis compañeros. Voy a tener que pelearla».

Demostrar, es lo que se propone el jugador-hincha: «Todavía no puedo creer dónde estoy parado. El sueño de todo hincha es jugar en el club que uno ama y yo lo estoy cumpliendo. Trato de tomármelo con calma porque, si no,toda esa emoción puede jugarme en contra y perjudicarme a la hora de jugar. Tengo que ir de a poco, aunque siempre con las ganas de jugar. Ser hincha tiene que ser un plus, pero después tengo que trabajar con seriedad como todos».