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Cinco minutos y afuera

Boca se durmió cinco minutos y quedó sin la chance de jugar la final de la Libertadores. Jugó un mal partido a pesar que lo pudo haber ganado por las chances que desperdició.

Le costará mucho al hincha Xeneize entender esta eliminación. Fueron cinco minutos donde se terminó el partido. Una película de terror que Guillermo tendrá que ver varias veces para poder corregir los errores si quiere ser protagonista en el torneo local. Porque la chance de volver a jugar una final de Copa Libertadores se terminó esta noche.

En general Boca no supo jugar ninguno de los dos partidos. Lo perdió por errores propios y los errores costaron caro.

Se evidenciaron las flaquezas defensivas con defensores lentos, que ante la velocidad de los rivales no pudieron hacer nada.

Esos cinco minutos al comienzo del segundo tiempo tuvieron a toda la defensa de Boca como lo responsables. Agustín Orion tuvo una mala noche. Una jugada que lo terminó condenando: el 3-1 de Julio Angulo. Es que el arquero cometió una secuencia de errores en un par de segundos.

En la ofensiva Boca también falló. Generó, pero desperdicio muchas chances en el primer tiempo en la Bombonera y en Quito. Un remate tremendo de Jara que reventó el travesaño, un par de Tevez, el penal de Lodeiro, todas situaciones que no se convirtieron y se pagaron caro. Tevez no tuvo su mejor versión, pero no fue el único responsable.

No mostró reacciones grupales ni individuales. Se fue de la Copa por la puerta de atrás. Puede ser que no estuviera obligado a ganar la Copa como dice Guillermo, pero sí estaba obligado a jugar mereciendo una final. Y no lo hizo

Para destacar: el aporte de Fabra en el primer tiempo (aunque en Quito tuvo un partido para el olvido) y el buen partido de Pavón. En la adversidad fue el mejor. Merecida ovación de la gente.

El golpe anímico y futbolístico se va a sentir y depende del cuerpo técnico sacar al equipo adelante a un mes de empezar el torneo.